Me hacen feliz

martes, 29 de noviembre de 2011

Desierto.


Mis peleas con ella siempre me recuerdan a mi ciudad natal, ésa perdida en la provincia de Buenos Aires, no tanto a la ciudad en sí sino a sus tardes de verano, el calor insoportable, la presión baja, el dolor de cabeza, la necesidad de que pase el tiempo y llegue la nochecita. Cuando baja el sol los vecinos ponen los regadores sapito que si vas distraído no te das cuenta de su existencia, hasta que te mojan los pasos. Y el olor a pasto regado que lo invade todo, los nenes que dejan de gritarjugar porque entran a sus casas al mismo tiempo que los olores a comida salen, siempre que entra algo, algo sale también.

Cuando nos peleamos el clima es así, denso. Todo es pegajoso y odioso y ni los ventiladores y aires acondicionados hacen olvidar la presión baja que aplasta las cabezas y los cuerpos. No hay ganas de salir de casa, como cuando nos peleamos no tenemos ganas de salir de nosotras mismas. Y el mal humor en todo, en poner en remojo unas lentejas, en darse una ducha. Todo a punto de explotar, hasta parece que el agua para los mates está a punto de hervir antes de tiempo.

Y después de todo, la lluvia. La calma. Volver a dormir. Abrir la ventana y que entre un aire renovado. Volver a respirar. Volver a escuchar, dejar los mambos de la cabeza a un lado y no discutir más. La gente no sale a las calles. Nosotras nos quedamos en el cuarto con una nueva promesa de que todo va a estar bien, mientras hacemos cucharita.

10 comentarios:

  1. Yo creo que eso es amor... la paz de vivir en constante guerra con alguien...

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  2. Creo que si no leí todas tus entradas, pegué en el palo. Me gusta tu forma de transmitir ideas viejas, nuevas, mezcladas ; especialmente las primeras entradas, el juego de armar la personalidad. Un juego que nunca termina, verdad?

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  3. Yo supongo que siempre que uno pelea con alguien cualquier ambiente se le pone denso, mucho más si es compartido con es persona. Aunque admito que hay excepciones.
    Lo importante es poder llegar a un acuerdo y que la calma sucumbe en cada rinconcito de su hogar.
    Un beso grande Lu. Que andes muy bien.

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  4. Me gusta, porque a pesar de no saber sobre ello, al leerte me senti parte de ese sentimiento tuyo, casi sentí el olor a pastito y también esa sensación de que todo ya esta bien :)

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  5. es que si, no hay guerra sin paz. y la armonía es tan aburrida que nos levantamos todos los días para sacudirla

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  6. Que hermoso podría ser amar la vida como vos lo haces, con la persona que elegís sin importarte lo que piensen los demás.
    La vida es bella, más allá de todo.

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  7. Leer esto fue como mirarme al espejo...

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